En el jardín un suspiro

En el jardín un suspiro,
un chispazo de amor tierno,
un árbol con aire risueño,
elegía en albur de diseño.

Etéreo verso invisible
tejedor de la poesía,
libertad en las palabras
sin ninguna hipocresía.
Las frases se entallan,
de letras saltando vallas,
esconden a toda porfía
lo que si no jamás sería.

Razonable ver la talla
en silencio sin percibirla
y sin verla, reír sentirla,
apasionado vivo poema.
Hecho en fino mármol
como hojas de papiro,
con piedras que brillan
como hermoso zafiro.

Épocas de invierno
con espigas de cuerno
y cerezos del averno
en palacio del Eterno.
No hay dogmas ni temor
en este alegre momento
de loada poesía y amor
de todo lo que yo siento.

Que pase la alborada
con un latido de flores
de un cerezo convertido
en amor de mil colores.
Corazón de alma cantora
e invasora del silencio,
plena de un eco invertido
que enamora sin remedio.

Traviesas notas musicales
que atraviesan los cristales,
llenas de música y sintonía,
limpios sonidos celestiales.
Eterno silencio derretido
con pétalos de sol tiernos
en un eco sutil del limbo
lleno de música y versos.

En el jardín un suspiro,
un chispazo de amor tierno,
un árbol con aire risueño,
elegía en albur de diseño.