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Cuaderno de Bitácora

Difusos recuerdos

Revolución silenciosa

    ¿Recuerdas cuando éramos niños y tú siempre querías jugar conmigo? ¿Ya no te acuerdas, esposo mío?

    Tirabas de mis cortos brazos hasta llevarme al riachuelo, buscabas piedrecitas blancas y las metías en un pañuelo. Jugábamos al escondite entre los olivos de la era, buscábamos renacuajos, espárragos en primavera.

    ¿Recuerdas cuando éramos niños y tú siempre querías jugar conmigo? ¿Ya no te acuerdas, esposo mío?

    Perseguíamos a las gallinas junto a aquel perro blanco, y buscábamos monstruos alrededor de un pantano. Inolvidable el primer beso que nos dimos en la fuente, tú te pusiste muy sonrojado y me abrazaste bien fuerte.

    ¿Recuerdas cuando éramos niños y tú siempre querías jugar conmigo? ¿Ya no te acuerdas, esposo mío?

    ¿Recuerdas aquel beso? Desde entonces estoy contigo, porque mucho te amo, mi vida, porque siempre te he querido. Ya no sé si te acuerdas de algo, de todo lo que juntos vivimos, de todo el amor que tenemos y de toda una vida contigo.