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Cuaderno de Bitácora

Intifada

Revolución silenciosa

    No siento nada cuando entran los misiles por la ventana e irrumpe la maldad y el exterminio en mi silencio. Cuando los humanos se rigen por doctrinas de ídolos inventados y deformes, inventando divisiones de razas superiores e inferiores. Cuando mueren niños y la sangre baña los sucios valores. Donde un fallido y triste exterminio no abrió los ojos del exterminado cicatrizando todas las heridas de un mundo equivocado. Y no siento nada porque me enseñaron a no sentir nada, a que todo es lo más normal del mundo y que el egoísmo de una estrella antes humillada, es ahora acero de exterminio para su hermano. Recordad el rostro de las víctimas y liberaros de la razón del fusil y los bombardeos, porque solo así recobraréis vuestra identidad. Nuestros y vuestros hijos podrían crecer juntos, mi hijo iría con una de tus hijas al instituto y estudiarían la historia del Antiguo Mundo, y los dos juntos podrían llegar a enamorarse engendrando un hijo libre de odio y rabia. Así que dime, hermano, ¿qué estás haciendo, convirtiendo a tu hija en viuda y huérfana? Cree en mis lágrimas cuando lloro, porque el futuro de tu familia también yace roto.